“Hace tanto que nadie me coqueteaba”

Una mujer bonita no coquetea, simplemente sonríe.  (Marilyn Monroe)

Un compañero de trabajo de una amiga ha empezado a coquetearle.  Le escribió por WhatsApp por un asunto laboral y de pronto sus mensajes adquirieron cierto tinte “amigable”, diferente a lo habitual.  Respetuoso, pero diferente a lo habitual.  A ella él siempre le ha parecido guapo, así que cuando nos lo contó al grupo de amigas nos emocionamos más que ella misma y la presionamos a que nos dijera qué iba a hacer: “No se me ocurre nada.  Me he puesto nerviosa. Hace tanto que nadie me coqueteaba”.  Así como el cuerpo se oxida cuando no se ejercita, ¿se oxida también la capacidad de reacción ante un poco de flirteo?

Primero, un poco de contexto.  Mi amiga ha tenido varias relaciones algo tormentosas y, afortunadamente, todas terminaron antes de causar más estragos.  Por varios motivos ha estado alejada del mundo de las citas y no ha pasado más allá de suspirar por algún sujeto que se cruzaba por su camino.   En más de una ocasión ha dicho que está preparada (yo diría que un poco apurada y ansiosa) para su próxima relación, a la que yo creo que le va a apostar todo porque quiere casarse pronto y formar una familia.  Por eso creo que me sorprendió un poco su respuesta sincera de no saber qué hacer ante tantos años de inactividad en el mundo del coqueteo.  Confieso que me dio algo de ternura su tono de preocupación.

Y luego pensé: si yo tengo más tiempo que ella “fuera del mercado”, “fuera de circulación”, ¿sabría qué hacer?  La respuesta es no.   Mi historial amoroso es bastante limitado y, aunque por eso no puedo hablar mucho, haber escuchado, leído y entrevistado a tanta gente sobre el tema de las relaciones me da un poco de elementos para hablar.  Ojo, no digo que me hace experta en el tema, pero al menos trato de opinar sin el tono subjetivo que te da hablar desde la propia experiencia.

Siempre he sido reservada y cauta cuando de romance y relaciones se refiere.  Es más, soy bastante “torpe” para darme cuenta de si alguien me está coqueteando, pero lo noto cuando le ocurre a otro.  Sin embargo, veamos lo que dice una experta, Tracey Cox, sexóloga que ha publicado las 11 señales del lenguaje corporal masculino del hombre que coquetea y que han sido replicadas por varias páginas en la web:

  1. Aproximación: el sujeto en cuestión se inclina hacia una, de forma sutil u obvia, para dar a entender que quiere estar más cerca.
  2. Intensidad en la mirada: según Cox, el hombre interesado enfoca su mirada y atención en su objetivo.
  3. Caricias y toques: cada vez que le sea posible, tratará de tocar, acariciar o rozar a la mujer que le gusta.
  4. Risa y sonrisa: aunque los chistes sean malos, el hombre interesado en una mujer se ríe de lo que ella diga.  Lo importante es notar si esa risa es sincera, esa es la clave para saber si su interés es genuino.
  5. Imitación:  esto suele ser inconsciente; cuando el hombre repite las sonrisas, los movimientos y los gestos de la mujer y acorta la distancia con ella, está interesado y coquetea.
  6. Presencia continua: no siempre es casualidad encontrarse a alguien en todas partes, puede ser que el intenta establecer contacto.  Es su forma de coquetear.
  7. Nerviosismo: ¿quieres saber si le interesas y está haciendo el esfuerzo por coquetear? Mira si le sudan las manos, tartamudea, tiene movimientos repentinos…
  8. Conversador: si él inicia la charla y se esfuerza por mantenerla (sin hablar solo de él), es señal de deseos de conquista.
  9. Apuntar al objetivo: cuando un hombre coquetea, inconscientemente sus manos,  piernas, pies o dedos apuntan hacia ella, pues es lo que le interesa.
  10. Buena postura: mantener el cuerpo recto o erguirse apenas ve a una mujer es señal de coqueteo o interés porque quiere causar buena impresión.
  11. Celos: si la mirada siempre está puesta en la mujer, se molesta cuando otros coquetean con ella y se siente incómodo cuando ella habla con otros hombres, este sujeto tiene interés, cuida a esa mujer, le gusta y le coquetea.

Leyendo lo que dice la señora Cox, no me queda más que asegurar que nadie me coquetea hace tiempo.  ¿Seré yo el problema o los hombres están dejando de lado el ritual de conquista?  Creo que un poco de ambas, aunque en temas de lenguaje corporal hay cosas que nunca cambian.   Quizás será mejor averiguar qué hará mi amiga y no darle mayor consejo (jajajajajaj).

 

Anuncios

Belleza subjetiva. O de cuando hay canibalismo entre mujeres.

skull-and-crossbones-718448_640A veces, las mujeres somos nuestras peores enemigas. 

Una amiga publicó una foto de su cara de absoluta felicidad, con el pelo al viento y detrás un lindo paisaje montañoso y soleado.  Hasta aquí bien podría ser un selfie más de alguien de vacaciones, del que no supe que existía hasta que otra amiga comentó preocupada lo mal que lucía la “modelo”: hinchada, arrugada, mayor de lo que es.   Dicen que las mujeres no nos arreglamos para los hombres sino para las otras mujeres.  ¿Por qué entre nosotras somos tan crueles? Sigue leyendo

Las 15 cosas que aprendí en el 2014

Set-of-Rising-Hands-BackgroundNunca es tarde para aprender.  Mejor si es sobre uno mismo. 

Estas fechas que marcan finales e inicios nos ponen a reflexionar.  Siempre le he huido a eso, pero esta vez me lo puse como ejercicio de escritura.  Esto es lo que aprendí este año.

1. He llegado el momento de empezar a lidiar con la muerte de mis seres queridos.  Todos hemos crecido y muchos ya han envejecido.

2. El tiempo a solas no significa soledad.  Sino oportunidades para conocerse a uno mismo, para escucharse, para entenderse, para lidiar con los fantasmas del pasado, enfrentarlos, derrotarlos o aprender a vivir en paz con ellos.

3. Hay amigas que duran para toda la vida y otras que forman parte de una etapa de la vida.  Las mías pertenecen al segundo grupo y eso no hay que forzarlo.  Es mejor guardar intacto el recuerdo de los momentos vividos para reírse de ellos en los reencuentros.

4. Es posible ser el “oráculo de Delfos” de un ex sin ningún interés romántico de por medio.  A una persona que has querido mucho y con la que terminaste una relación en buena forma no hay que negarle un buen consejo.

5. Terminar algo que quedó inconcluso en el pasado puede ser el inicio de una nueva inquietud, de una nueva oportunidad, de un nuevo interés.

6. No hay que tener miedo de buscar a los amigos del pasado.  Hay que intentarlo.  Muchas cosas buenas pueden salir de ahí.

7. Redecorar y hacer acogedora la habitación en la que duermes puede hacerte sentir mejor de lo que esperabas.  Un lugar lindo con las cosas que te gustan te animan al despertar y te tranquilizan al acostarte.

8. Llorar viendo una película o un programa de televisión sin una razón aparente puede ser liberador y revelador.  Gracias al cielo que he empezado a producir lágrimas.

9. Aunque no esté entre tus sueños ser madre,  unos niños (sobrinos, hijos de las amigas u otros) pueden ayudarte a descubrir cosas que no te imaginabas, a sentirte querida y a reafirmar que no tienes vocación materna.

10. No tiene nada de malo tener “obsesiones” televisivas.  Seguir una serie, saberlo todo de ella y de sus personajes, sufrirla y vivirla puede ser el inicio de conversaciones con otros y te ayuda a descansar momentáneamente de tu realidad.

11. Los blogs son un mundo realmente interesante en el que quiero adentrarme más.

12. Hay miedos que sí pueden vencerse, no importa si toman años.

13. Un día a la vez es una frase que tiene más sentido del que parece.

14.  Aunque disfrute mi vida conmigo y cada día le halle más sentido a mi soltería, no tengo miedo de decir que espero encontrar a mi gran amor, a mi compañero de vida para crecer, aprender, viajar por el mundo y envejecer juntos.  Pero tampoco tengo miedo a que nunca llegue.

15.  Hay cosas que sencillamente ya fueron y no serán más.  No solo hay que cerrar ciertas puertas, sino ponerles seguro y tirar la llave.  Y olvidar dónde la tiramos.

…Y la lista puede seguir porque nunca antes he sentido que haya aprendido tanto como en este 2014 y eso me hace muy feliz.

Cuando la muerte nos obliga a estar en silencio

Foto: Freepik.esNo decir nada a veces permite escuchar(te) mejor. 

Después de haberme habituado a escribir con algo de periodicidad en este blog tras haberlo retomado con el deseo de decir mucho por aquí, hace un mes volví al silencio.  En estas semanas varios fallecimientos (no en mi familia, gracias a Dios) y otros hechos hicieron que me alejara de muchas cosas para poder pensar mejor.  Creo que fue lo mejor.

Sigue leyendo

Cuando el fin de semana te dejó más de lo que esperabas

Para vivir la vida como se debe hay que estar abierto a lo que nos ofrece.  

Foto: Desmotivaciones.es

Hay lunes que con el pasar de las horas hacen que quieras que sea martes de inmediato.  Si es viernes, mejor.  En mi caso, el fin de semana hizo que hoy esté un poco más contenta y reflexiva que de costumbre.  ¿Qué deben tener un viernes, un sábado y un domingo para que la noche anterior al lunes no entres en crisis?

Sigue leyendo

Decir adiós a unos zapatos (y a una amistad) por gastados o porque les van mejor a otros.

Imagen

En canales de cable que no sé en qué momento aparecen y desaparecen me encuentro siempre con capítulos de la popular serie Sex and the city y hoy me senté a ver un par de episodios tratando de encontrar alguna pista para varias cosas que daban vueltas en mi cabeza.  No es ningún secreto que todas las mujeres (o la mayoría) quisieran llevar el estilo de vida de su estrella, la delgada y llena de estilo Carrie Bradshaw, con un encantador departamento en Manhattan, un hombre adinerado que viene y va en su vida y con el se casa, montones de zapatos costosos, fiestas, citas, restaurantes, cosmopolitans… y todo con la fantástica Nueva York como escenario y también protagonista de la serie. Sigue leyendo